Blog de Adoración 2.0
Una Respuesta Biblica a la Crisis: Convocad Asambleas Solemnes (JOEL 2)
AMADOS:
Estamos viviendo tiempos estratégicos de Dios, y en víspera a las Convocatorias Mundiales de Oración y Adoración a JESÚS, es importante que tengamos una mayor claridad y revelación de lo que Dios anhela para derramar Su justicia, Su gracia, poder y más de Su Espíritu en todo el Cuerpo de Cristo, a fin de prepararnos para lo que viene. Espero que este material sea de bendición y de utilidad para todos. Pueden bajarlo, estudiarlo y enseñarlo!
Les Bendigo.
I. ESTABLECIENDO UNA CULTURA ESPIRITUAL DE ORACION Y AYUNO
Oíd esto, ancianos, y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto [cosa semejante] en vuestros días, o en los días de vuestros padres? De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación. (Joel 1:2-3)
A. La primera exhortación en el libro de Joel es a “oír y escuchar” o prestar especial atención a su mensaje y a aprender de la historia; lo que le ha acontecido a Israel en los tiempos de los juicios de Dios (Joel 1:1-2:9). En otras palabras, debemos tratar de profundizar en nuestra comprensión del libro de Joel.
B. Joel enfatiza la magnitud sin precedentes de la crisis que se avecina (v. 2). Él pregunta, en esencia, “¿Han visto algo así? ¿Es esto normal?” La importancia del mensaje es que lo que se avecina es sin precedentes y es por lo tanto desconocido para nosotros. Estamos entrando en una nueva temporada de la historia donde la gloria y los juicios de Dios sacudirán todo lo que puede ser sacudido.
Pero ahora ha prometido, diciendo, “Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo”. Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles… (Heb. 12:26-27)
C. Joel dio a los ancianos un mandato de que todos (hasta la cuarta generación) tenían que entender su mensaje acerca del Día del Señor, el avivamiento y Su juicio, en vez de estar ignorantes o ser indiferentes a esto. Dios quiere una cultura espiritual que incluye la oración con ayuno incondicional que afecte aun a los niños. Esto es lo que Dios busca al ordenar a todos que “le cuenten a los hijos.”
De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación. (Joel 1:3)
II. RECIBIENDO INSTRUCCIÓN DEL LIBRO DE JOEL
A. Un gran avivamiento y crisis se avecinan para toda la humanidad en los próximos días. El Espíritu está llamando a la Iglesia a entender la crisis y responder en la manera que la Escritura enseña. Dios requiere una respuesta que está bosquejada en el libro de Joel (Joel 2:12-17). Debemos reunirnos en asambleas solemnes, para volvernos a Dios de todo corazón con ayuno, clamando por misericordia, perdón y liberación.
Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. (Joel 2:15)
B. El libro de Joel es uno de los más breves sin embargo contiene las declaraciones más concisas en la Escritura que describen cómo Dios nos quiere hacer responder. Recomiendo que cada persona estudie el libro de Joel.
C. El pueblo de Dios muchas veces suele adoptar una de las tres respuestas incorrectas a la crisis que se avecina. Primero, algunos son demasiado negativos con un pesimismo que no es bíblico, pensando que la sociedad ha ido demasiado lejos como para cambiar. Segundo, algunos son demasiado positivos con un optimismo no bíblico, pensando que no se avecina una crisis. Esta perspectiva ignora lo que la Escritura dice acerca de la crisis. Un deseo lleno de esperanza es importante. Sin embargo, ésta debe ser moderada por la Escritura y no basada en un optimismo humanista. Tercero, algunos son demasiado imprecisos y simplemente ignoran la crisis, pensando que el futuro se hará cargo de sí mismo.
D. La cultura espiritual en la Iglesia Occidental hoy tiene un espíritu pasivo y burlador que considera “extremo” creer la Palabra de Dios acerca del avivamiento, la crisis, y el juicio que se avecinan.
Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores… (2 Ped. 3:3)
E. Joel le pide a los ancianos un mandato de cuatro generaciones; de responder a Dios en una manera radical. Dios quiere que desarrollemos una cultura de fe y revelación, que afecte aún a nuestros hijos.
De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación. (Joel 1:3)
F. Dios le ha dado a la raza humana una gran dignidad. Tenemos libre albedrío, lo cual significa que se nos ha dado la habilidad de tomar decisiones que hacen una diferencia real. Estas decisiones por la rectitud o por el pecado traerán bendición o mal a nosotros y a aquellos a nuestro alrededor. Las decisiones que tomamos proveen el punto de entrada legal tanto a ángeles como a demonios para estar más activos en la esfera natural.
G. Dios abre puertas de bendición y cierra puertas de opresión en respuesta a nuestras oraciones. Hay bendiciones que Dios ha escogido dar, pero solo si su pueblo se levanta en la oración.
…no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. (Santiago 4:2)
H. Dios está esperando nuestra persistencia (o perseverancia) en la oración delante de Él. Isaías enseñó que Él anhela derramar su gracia y poder, pero que de hecho espera, hasta que Él escuche el clamor de Su pueblo en intercesión.
… Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia… el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá. (Is. 30:18-19).
III. LA RESPUESTA QUE DIOS REQUIERE: ASAMBLEAS SOLEMNES
…convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos; y convertíos a Jehová vuestro Dios, porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá, y dejará bendición tras de él..? Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos…Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes… y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo… (Joel 2:12-17)
A. En este pasaje, el Señor nos dice exactamente lo que tenemos que hacer para recibir Su misericordia y liberación en un tiempo de crisis. Dios requiere una respuesta específica. Joel nos da el mapa sencillo de Dios.
B. Tenemos que reunirnos en asambleas solemnes o sagradas. Los líderes y el pueblo que aman a Jesús deben juntarse para ayunar, orar, arrepentirse y pedirle a Dios que desate su favor sobre nosotros. Convocar una asamblea solemne es lo más práctico que podemos hacer antes y durante una crisis. Dios desata su favor y protección en respuesta a la oración y el arrepentimiento.
C. El Señor no nos deja cuestionando lo que Él desea de nosotros. ¡Qué confianza esto trae! Podemos actuar con certidumbre en tiempos de crisis sabiendo que nuestra solución se encuentra en Dios. Aun los más incultos y no dotados pueden arrepentirse con oración y ayuno, y recibir el favor de Dios.
IV. VOLVERNOS A DIOS DE TODO CORAZÓN
Por esto pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová… (Joel 2:12-13)
A. Dios quiere nuestros corazones más que cualquier otra cosa. Él quiere todo nuestro amor (Mt. 22:37). Esto revela Su corazón por nosotros. Él solo requiere que respondamos a su amor por nosotros devolviéndoselo con amor.
B. Cuando nos volvemos a Dios con todo nuestro corazón, nos posicionamos para recibir su favor. El lugar para estar a salvo de los juicios de Dios está en la incondicionalidad de un corazón hacia Dios.
C. ¿Qué significa volverse a Él con todo nuestro corazón? Tenemos que tornarnos de todo lo que es contrario a Su voluntad. Esto involucra rasgar nuestro corazón en arrepentimiento, orando con ayuno. Rasgar significa romper a la fuerza. Lo que Dios desea es el desgarramiento del corazón, que habla de separarnos de todo lo que desagrada a Dios.
D. Hablando simbólicamente de este desgarramiento radical del corazón, Jesús dijo que arrancáramos nuestro ojo si nos causa pecar (Mt. 5:29). Él estaba hablando acerca de una búsqueda radical de la obediencia que está dispuesta a dolorosamente rasgar el corazón en el proceso; en otras palabras, ¡que abandonemos toda concesión en nuestra vida!
…si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo [o arráncalo]… pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. (Mt. 5:29)
E. No podemos buscar la incondicionalidad de una manera casual. Puede ser costoso y doloroso confrontar los sistemas de raíces detrás de nuestro cautiverio. Puede doler proseguir o persistir hasta que tengamos un avance, sin embargo, es el camino a la libertad. Rasgar nuestro corazón es intensamente personal. El Señor nos ayudará, si se lo pedimos.
F. El corazón del Padre fue quebrantado cuando Él dio la vida de Jesús, y todavía continúa así en su paciencia con su pueblo cuando se rehúsan a responder a su liderazgo. Jesús rasgó su corazón cuando El fue a la cruz. En otras palabras, Dios ha rasgado su corazón en su búsqueda por nosotros.
V. ARREPENTIMIENTO CON CONFIANZA EN EL CORAZON COMPASIVO DE DIOS
… convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él…? (Joel 2:13-14)
A. Joel manda al pueblo a que regrese al Señor, dando cinco razones de por qué esto es sabio: primero porque Dios es compasivo, clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se duele del castigo. Él desea hacer un camino para la liberación. El conocimiento del corazón de Dios por nosotros nos da el valor para rasgar nuestros corazones en arrepentimiento. Si tomamos un paso hacia Él, Él tomará diez pasos hacia nosotros.
B. Primero, el Señor es compasivo en que Él nos evalúa de una manera diferente a como el resto lo hace. Él entiende nuestra debilidad y recuerda nuestra fragilidad y que somos sólo polvo (Salmo 103:14).
C. Segundo, el Señor se deleita en misericordia. El disfruta darnos un nuevo comienzo después de cada fracaso.
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad…? No retuvo para siempre su enojo porque se deleita en misericordia. (Miq. 7:18)
D. Tercero, el Señor es lento para la ira. Él no se apresura para juzgar pero da tiempo para el arrepentimiento (Ap. 2:20-22).
E. Cuarto, el Señor es abundante en misericordia. Nuestro arrepentimiento nunca encontrará rechazo. A causa de la obra de Jesús en la cruz, podemos recibir el don de justicia y su favor (2 Cor. 5:17-21).
F. Quinto, el Señor se duele del castigo. En otras palabras, Él cancelará el decreto de juicio que Dios desea para transformar lo que sería una zona de desastre en un área geográfica con centros de avivamiento. Hay dos etapas en los decretos de Dios: Primero, el decreto es establecido en la corte celestial. Segundo, es expedido cuando Dios desata ángeles para ejecutar el juicio (Ez. 9-10) o es cancelado.
Congregaos… antes que tenga efecto [o entre en vigencia] el decreto [de juicio]…antes que venga sobre vosotros el furor (o ardor) de la ira de Jehová… Buscad a Jehová… quizá seréis guardados [protegidos del juicio] en el día del enojo de Jehová. (Sof. 2:1-3)
G. Ezequiel enseñó que Dios buscaba un hombre que se parara en la brecha entre Él e Israel, alguien que orara en una manera que causara que el juicio de Dios fuera detenido.
Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese [en pie] en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese, y no lo hallé. (Ez. 22:30)
H. El “quizá de Dios”. La Biblia de las Américas dice, “quizá seréis protegidos” del juicio (Sof. 2:3). En respuesta a la oración, Dios cambia lo que Él va a desatar en una nación. Un desastre en una nación puede ser cambiado (Gen. 18:22- 32; Ex. 32: 9-14; 2 Sam. 12:15-23; 24:10-14; 2 Cr. 34:22-28; Jer. 18:7-10; 51:6-8; Ez. 18:21, 22, 28; 33:10-14; Dn. 4:29; Amós 5:1-3,14-15; 7:1–6; Sof. 2:1-3; Hab. 3:16-19; Jonás 3:4-10; Mal. 3:16-4:6).
VI. REUNIR AL PUEBLO Y SANTIFICAR LA ASAMBLEA
Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea, reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman… (Joel 2:15-16)
A. ¿Cómo deberíamos responder? ¿Qué podemos hacer en un tiempo de crisis? El Señor nos ha dado un plan de batalla efectivo y claro, aunque se requerirá de fe para llevarlo a cabo. Convocamos asambleas solemnes para reunir a los ancianos y al pueblo. Ya que ninguno estará exento de la crisis y el juicio que se avecinan, nadie está exento de clamar a Dios por misericordia. Entonces promulgamos un ayuno para clamar por misericordia.
B. Tenemos que tocar la trompeta advirtiendo valientemente al pueblo del peligro que se avecina y llamándoles a reunirse en asambleas solemnes para ayunar como una prioridad superior.
Este es un tiempo estratégico de Dios, donde el pueblo está siendo convocado a conquistar territorios, ciudades y naciones para el REINO. Las palabras no son suficientes, debemos volvernos a Él de todo corazón, en arrepentimiento, oración y ayuno, mediante convocatorias solemnes, donde todo el CUERPO DE CRISTO, se una con el propósito de responder al llamado hasta ver las naciones transformadas por Su gloria. No seamos ignorantes en cuanto a lo que ya está aconteciendo en el mundo. PODEMOS hacer volver el corazón de Dios, por medio de un arrepentimiento genuino, poniéndonos en la brecha por NUESTRA GENERACIÓN. Para esto, te invito a que abracemos el compromiso de levantar altares de adoración e intercesión HASTA QUE Su Reino y Su voluntad se establezca en toda la tierra.
Fuente: Natalia A. Fuentes
| Print article | This entry was posted by Natalia Fuentes on November 10, 2011 at 1:34 am, and is filed under Tiempos Finales. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |










