“Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento;y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad” (Daniel 13:3)

Largas colas en el banco, centros comerciales llenos por las ofertas de ultimo momento, cines repletos de gente para ver el último estreno, carreteras llenas, caos en las ciudades haciéndolas intransitables, miles y millones de personas enviando un tweet cada día, jóvenes compartiendo fotos por el facebook, niños en los  videos juegos, aulas aburridas porque nuestra sociedad ya no presta atención en lo que el mundo natural ofrece, profesores sin respuestas a las necesidades del alumno, cada día más violencia, maltrato, abusos, droga y muertes (espiritual y natural), mientras “algunos de nosotros” ofrecemos una solución y nadie la cree, porque la sociedad en que vivimos se ha vuelto incrédula de la Palabra de Dios, y nos evitamos ser los precursores (la voz) de este tiempo, convirtiéndonos en uno de ellos. Es inevitable no pensar que estamos entrando a tiempos muy difíciles.

Un libro en la biblia nos describe que una señal de los Últimos Tiempos será que “muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará” (Dn.12:4). Juan, al final de su relato en Apocalipsis, nos convoca a estar preparados diciendo: “Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca (Ap.22:10). Fue para El tan real y tan cercano lo que sus ojos vieron en cuanto a lo que acontecería en el mundo, y la función de la Iglesia para esos tiempos, que se despierta en su corazón el espíritu de intercesión diciendo en el versículo 20 del mismo capitulo: Si, Ven Señor Jesús!. Hoy estamos frente a un cambio de paradigma, donde solo los sabios y entendidos tendrán respuesta para una sociedad que está hambrienta de justicia verdadera, paz, amor y esperanza. Somos nosotros, la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, llenos del espíritu de sabiduría y revelación (Ef.1:17-19), que aun mas deberemos esforzarnos y actuar para instruir a muchos, como dicen los versículos en Daniel: “…mas el pueblo que CONOCE a su Dios se ESFORZARA y ACTUARA. Y los sabios del pueblo INSTRUIRAN a muchos” (Dn.11:32-33). Nuestra generación, y aun la naturaleza, gime (llora) por la manifestación de los Hijos de Dios mientras los ojos del Señor recorren TODA LA TIERRA, para mostrar Su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con El.

Esto no es un juego. Estamos hablando de millones de almas, que día y noche claman por salvación, justicia y verdad. Por esto, es importante que sepamos las 3 FORTALEZAS ESPIRITUALES QUE ESTAN OBSTACULIZANDO A LA IGLESIA:

A. Una cultura espiritual engañoza, “peresoza y amigable” que está actualmente seduciendo a la Iglesia Occidental.

B. La decepción de la teología del reemplazo que niega el lugar de Israel en el propósito de Dios, como también niega el sentido plano (literal) en la interpretación de la profecía de los Últimos tiempos (Amilenialismo).

C. La decepción del rapto pre-tribulación que deja a la Iglesia desprevenida y sin preparación.

Hay un concepto que tal vez nuevo para muchos, es importante que conozcamos y es el “Pre-Milenialismo Apostólico”. Este combina las fortalezas de las demás posturas escatológicas que son el Pre-Milenialismo Dispensacional (rapto pre-tribulación) y el Pre-Milenialismo Histórico (clásico) (rapto pos-tribulación).

El “Pre-Milenialismo Apostólico” es una frase que es sinónimo de escatología apostólica. Este punto de vista escatológico combina las principales fortalezas de cada uno de los puntos más comunes de los Últimos tiempos.

La perspectiva apostólica de los Últimos tiempos, llama a la Iglesia a victoria, entrega de todo corazón y relevancia. Victoria; la Iglesia operando en gran poder, unidad y pureza (Ef. 4:13) mientras recogemos la Gran Cosecha. Entrega de todo corazón; estilos de vida donde nos negamos a nosotros mismos como es visto en la Iglesia del NT. Relevancia; entendiendo la continuidad de nuestras obras.

Entonces el “Pre-Milenialismo Apostólico”:

  1. Está Centrado en la Iglesia estableciendo congregaciones fuertes en total unidad a través de ciudades enteras.
  2. Requiere una entrega de todo corazón (estilo de vida de ayuno) con ministerios fluyendo en ayuno y oración (intercesión, adoración) energizado nuestra intimidad con Dios.
  3. Tiene un espíritu misionero efectivo en la cosecha y que impacta la sociedad.
  4. Abraza la persecución como una parte necesaria de la guerra espiritual (Col. 1:24, Ap.12:11).
  5. Entiende el propósito de Dios con Israel (Un Nuevo Hombre) (Rom. 11:11,14).
  6. Relevancia, entendiendo la continuidad de nuestras obras. Parte de nuestro impacto en la sociedad tiene profunda continuidad en la tierra, en el Milenio. Por ejemplo: rectitud y justicia en la legislación, educación, tecnología o avances científicos, etc., continúan después del regreso del Señor.

Somos la luz para este mundo en tinieblas. Es tiempo que comiences a brillar.

Fuente: Natalia Fuentes / Misionera Intercesora