Muro de los Lamentos

Hace poco compartía con un pastor de la ciudad de Santiago Chile, llamado Eduardo Labarca, del Ministerio Internacional Sin Muros, y me contaba su experiencia luego de los movimientos sísmicos ocurridos en su ciudad. No hay foto que traduzca el sentimiento, la tristeza y la desolación que muchos hombres y mujeres han vivido estos últimos meses en ese país. Aunque para muchos pareciera como una historia amarga sin muchas esperanzas, para aquel pastor esta era una gran oportunidad para creerle “mas” a Dios, y sacudirlos del letargo espiritual en que estaban cautivos.

Sorprendidos por estos acontecimientos, el mundo ha puesto su mirada en el país vecino, mientras día a día, surgen nuevos terremotos con accidentes incluso fatales, que conmociona a toda una sociedad. Las ruinas, y lo que muchos llaman el “post-terremoto” del pueblo Chileno, es grande, y hasta desesperanzado.

Nos remontaremos a unos cuantos años atrás, para conocer lo que ha acontecido a la ciudad de Jerusalén y específicamente al templo.

HISTORIA:
a. Jerusalén es la ciudad en que aconteció la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Ha sido conquistada 11 veces, y destruida TOTALMENTE cinco. Parece una amarga ironía que a esta ciudad se le llame hasta hoy, “Princesa de la Paz”, donde por dos mil años paz, en aquella ciudad, no ha existido.
b. En ningún lugar santo del mundo han corrido tales ríos de sangre como en esta ciudad. Hoy, lo único que queda de la antigua ciudad de Jerusalén es el llamado “Muro de las Lamentaciones” del templo de Salomón.
c. Si hablamos del templo, podemos mencionar que el Primer Templo construido fue el del Rey Salomón (972-932 aC); pero destruido por el Rey Nabucodonosor en el 586 aC. El Segundo Templo, reedificado tras la cautividad de Babilonia, fue un edificio mucho más modesto que el anterior. El rey Herodes, el Grande, cinco siglos después (40-4 aC), lo amplió y lo embelleció considerablemente, siendo el orgullo del pueblo judío. Dicho templo fue a su vez destruido por las legiones romanas de Tito en el año 70 d. C. De este Segundo Templo lo que queda es el muro occidental, llamado “Muro de las Lamentaciones”, uno de los lugares santos del judaísmo.
d. La esperanza mesiánica se expresa en la expectación de un tercer Templo que será construido con la venida del Mesías y será “una casa de oración para todas las naciones” (Zac.6:12).

Aunque físicamente lo que ha caído en Jerusalén, ha sido desmesurado, la promesa de Dios es que en “aquel día” El levantará el tabernáculo caído de David y nos guiara hasta su casa de oración, lugar de encuentro con su hermosura. Muy claramente, lo leemos en el libro de Isaias cuando dice: “Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración…” (Is. 56: 7)
Hay celo en el corazón de Dios, por llevarnos a su monte santo y recrearnos en su casa de oración. Este tipo de oración la llamo “Oración disfrutable”, y es el único tipo de oración que será abrazada por multitudes en estos últimos tiempos. No nos sorprendamos cuando escuchemos que casas de oración se están levantando en el mundo, porque así esta escrito, y son Sus promesas para nuestra generación. Esto fue lo que dijo por medio del profeta Amos:
“En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David…y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado…” Amos 9:11

Fuente: Natalia Fuentes/ Misionera Intercesora